20-02-09 - Concierto-cena 35 años de la AFA





(La AFA agradece a Gregorio Fuertes
la cesión de la fotografía de la
violinista Naiara Castillejo en el
momento de interpretar una obra de Paganini).

Nicoló Paganini (Génova, 27.10.1782 - Niza, 27.05.1840).
Debido al impulso que dio al desarrollo de la técnica, su excepcional destreza y su extremo magnetismo personal, Paganini no sólo contribuyó a la historia de la música apareciendo como el máximo virtuoso hasta entonces en la interpretación violinística, sino que también –y debido a ello- porque atrajo la atención de otros compositores románticos, sobre todo a Liszt, acerca del significado del virtuosismo como elemento del arte con valor propio.
Las obras, cuyos títulos aparecen en el programa de la imagen, requieren ese tipo de virtuosismo que sólo pueden permitirse los muy veteranos y poseedores de una técnica diáfana e impoluta, pero también con el concurso de una musicalidad que le proporciona a esa técnica los pasos intermedios que unen de manera coherente un pasaje de difícil virtuosismo con el siguiente.





Se suele decir que Paganini ha sido el mejor y más virtuoso violinista de la historia de la música. Una afirmación temeraria, pues no hay duda de que hoy se toca con técnicas y métodos muy elaborados y que dan –ya han dado- frutos en famosos/as y excepcionalmente buenas/os violinistas, instrumentistas de élite que todo filarmónico conoce. Algunos han dado conciertos en Almería en los últimos tres o cuatro años. Y siguen forjándose violinistas del más alto nivel a pesar de los esfuerzos sobrehumanos que hay que hacer para encontrar un "lugar en el sol". Pero son jóvenes y la música misma los impulsa a seguir la senda recorrida por Paganini y otros de su talla, a pesar de que no se hallan en un páramo desviolinado (permítaseme el término) sino que, muy al contrario, tienen que hacer frente a una competencia desmedida. Sin duda, eso es bueno para la música y el aficionado filarmónico, aunque quizás no tan bueno para el intérprete.



Estando en Praga, en 1828, padeció infección de los maxilares, sufriendo dos operaciones quirúrgicas que tuvieron como consecuencia la extracción de todos los dientes. Podemos ver en los grabados una cronología patobiográfica de ello: En un retrato de Ingres, aún con dientes. En otro, de Begas, totalmente desdentado y con el consiguiente hundimiento de los labios. Y un tercero, en el que ya usa prótesis dental y los labios han vuelto por do solían.

Paganini significó la aparición fulgurante de una excepcional técnica de tocar el violín; antes de él no había necesidad de tocar con virtuosismo. Las obras más virtuosísticas eran las de Mozart y Beethoven (Bach, Vivaldi, Corelli, Tartini y el resto de los compositores del Barroco medio y tardío componían para un violín sin demasiadas posibilidades técnicas, las que empezarían a manifestarse con Beethoven y florecerían en todo su esplendor a mediados del XIX). Así, pues, la explosión de fuegos artificiales que supuso la aparición del fenómeno Paganini, primero componiendo obras ad hoc y después interpretándolas él mismo, se produjo sin previo aviso: nadie se lo esperaba. Para Liszt, Paganini fue una especie de revelación y, tras escucharlo, decidió convertirse en el "Paganini del piano". Sus seis o siete horas diarias de estudios de escalas en el piano fueron decisivas para la formación de su pianismo y quizás se derivasen de su asistencia al concierto de Paganini en París, en 1832, tras el que escribió una entusiástica carta a un amigo, ya comentada en las notas al concierto del día 19 de diciembre de 2008.


Heinrich Wilhelm Ernst
(Brünn, Moravia, 06.05.1814 - Niza, 08.11.1865).
Este violinista y compositor, 25 años menor que Paganini, es una especie de segundo Paganini. En su juventud lo "perseguía" de ciudad en ciudad para absorber su estilo, copiandolo hasta de sus obras no publicadas. Así fue cómo interiorizó el estilo interpretativo y compositivo de su ídolo. No es extraño que el concierto de esta noche nos haya sonado “todo igual” como oí decir a una asistente. Ya de mayor, Ernst fue un violinista de élite, tanto que se atrevió a competir en público con el mismísimo Paganini, lo que ocurrió en Marsella en 1836. Naturalmente, el éxito se lo llevó el viejo Nicoló.

Eugen Ysaye (Lieja, 16.06.1858 - Bruselas, 12.05.1931).
Violinista, compositor y director de orquesta, fue el mejor violinista entre los belgas y franceses de su tiempo. Sus Seis Sonatas para violín solo forman parte del repertorio habitual. “Balada” es el único movimiento de la Tercera Sonata.

(En las figuras, Ernst e Ysaye)































El concierto-cena aniversario AFA 35 años en
La Voz de Almería del 25 de febrero de 2009.



No hay comentarios: